Los acuerdos asociativos se ubicaron en un rango de 25% a 30% para un rinde promedio zonal (en algunos casos con adelantos a cuenta). Sólo en la zona de Victoria prevaleció el pago en quintales de soja. En tanto, en casos más puntuales de establecimientos bien manejados del centro-sur de Entre Ríos se renovaron alquileres con pago en quintales de 7 a 9 qq/ha de soja para campos que el año pasado se habían pagado 10 a 12 qq/ha.

La mayor parte de los alquileres agrícolas 2009/10 en la región sur de la provincia de Entre Ríos se realizaron a porcentaje dado que la demanda de campos se redujo notablemente a causa de la falta de liquidez presente en el agro regional.


Los acuerdos asociativos negociados hasta el momento en las localidades entrerrianas de Gualeguaychú, Gualeguay, Concepción del Uruguay, Colón, Concordia y Villaguay se ubicaron en un rango de 25% a 30% para un rinde promedio zonal.


“Los dueños (de los campos) venían acostumbrados a cobrar en efectivo y por adelantado; pero ahora el cambio en las reglas de juego hizo que cierren acuerdos asociativos”, dijo hoy Javier Melchiori, vicepresidente de la Sociedad Rural de Gualeguaychú.


“Algunos productores, para intentar aliviar un poco a los propietarios, decidieron adelantar a cuenta parte de la operación en cuotas”, indicó Melchiori, para luego mencionar que “la mayor parte de los arrendamientos se concretaron después de las elecciones legislativas”.



La única zona en la que prácticamente no se hicieron contratos a porcentaje en Entre Ríos es en la localidad de Victoria (donde se encuentran los campos con mejor aptitud agrícola de la región).


“La demanda de campos en esta zona se mantuvo bastante estable con relación a lo que se preveía, con una baja de precios lógica, que se ubica en torno al 25%”, comentó a Infocampo Oscar Larracochea, presidente de la Sociedad Rural de Victoria.


“Si bien han vuelto algunos contratos a porcentaje, la mayoría de los acuerdos fueron en quintales”, señaló Larracochea, y agregó que “la realidad es que nosotros no estamos tan mal dado que contamos con buenas reservas de agua para los diferentes cultivos”.


En los mejores campos de Victoria se pagó este año entre 10 y 12 qq/ha de soja, mientras que el año pasado se registraron acuerdos en un rango general de 14 a 16 qq/ha.


Entre los ciclos 2002/03 y 2007/08 los valores de los arrendamientos agrícolas experimentaron un crecimiento sostenido a partir del progresivo aumento del número de empresarios y operadores agrícolas interesandos en expandir su escala.


El modelo asociativo entre productor y propietario fue un esquema muy utilizado entre los años ‘60 y ’80, el cual, si bien desapareció en la región pampeana a partir de los ’90, en muchas áreas agrícolas de las provincias del norte del país se siguió utilizando (dado que allí la variabilidad climática es muy significativa).