En los últimos meses los reclamos de dirigentes y vecinos de poblaciones se circunscriben exclusivamente a la desatención de la red vial. Por citar ejemplos concretos de reproches podemos mencionar al Presidente de la Junta de Gobierno de Pueblo Brugo que a pesar de ocupar un cargo en el poder ejecutivo provincial (Coordinador de Juntas de Gobierno), no escatima criticas hacia el jefe de la zonal Cerrito de la DPV. Ocurre lo propio con el presidente de la Junta de Gobierno de Aldea Santa Maria, quien recuerda que hace un año no llegan las maquinas de Vialidad. En Puerto Curtiembre el deterioro de las calles es preocupante y en Hernandarias denuncian la paralización de las obras en el acceso por la ruta Ruta Provincial Nº 7 (foto). A pesar de los anuncios realizados a fines de Enero, por el titular de la DPV, las obras de iluminación en los accesos a Cerrito y Brugo, aun permanecen a oscuras, con los canteros en el medio de la ruta que constituyen un serio peligro para los automovilistas.

El Presidente de la Junta de Gobierno de Pueblo Brugo, Ernesto Sala, dijo en declaraciones al Programa Debate Abierto por FM 100 de Cerrito que la gestión de Ramirez al frente de la zonal III de Vialidad con asiento en Cerrito ha sido “la peor de la historia” y que en el transcurso de esta semana se presentara con un escribano publico para que le reciban las notas con sus reclamos ante la persistente negativa de ser escuchado en la sede de la dependencia. Se quejó porque solamente las maquinas de vialidad llegan a su población para atender los accesos a algunas estancias de su ejido, para lo cual perciben un canon por el trabajo realizado.


El mantenimiento de las calles de Brugo y el desmalezado lo lleva adelante con maquinaria propia y herramientas que le presta la Municipalidad de Maria Grande.  


En Puerto Curtiembre, el presidente de la Junta Armando Mattig, prefiere el bajo perfil ante los lamentos de sus vecinos, es que los recursos que recibe son insufieicntes, pero resulta concreto que su pueblo padece un avanzado deterioro de sus calles, el avance de los malezales y un  grave perjuicio económico para sus comerciantes por la escasa presencia de turistas, que en algún momento lo elegían por su belleza natural y la tranquilidad que ofrece la población.


Otro panorama presenta el presidente de la Junta de Gobierno de Aldea Santa Maria, Isidoro Jacob, quien apenas se las arregla para conservar los caminos vecinales de su ejido, con la poca maquinaria vial con la que cuenta y los pobres recursos que mensualmente recibe desde el gobierno provincial. “Hace un año que la zonal Cerrito no me manda una maquina” se lamenta el dirigente, quien desde hace un buen tiempo transita los pasillos de funcionarios provinciales, reclamando obras prometidas. Solo fue recibido recientemente por Director Sub Administrador de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), Mario Heyde. A pesar de su deambular por la distintas reparticiones con pocas respuestas, su optimismo no decae y sigue esperando que el Gobernador Urribarri pueda recibirlo en compañía del Foro de Juntas de Gobierno Radicales de Paraná Campaña, organismo que preside.


No resulta menor la preocupación de los vecinos y el intendente de Hernandarias Miguel Torres, quien en la semana anterior hicieron oír sus quejas por los medios en la región, en busca de las respuestas que no encuentran por la tramitación normal.


Una obra largamente anhelada para la ciudad de Hernandarias es el acceso por la ruta la Ruta Provincial Nº 7.  Algunas imágenes resultan elocuentes y muestran el lamentable y deplorable estado de la ruta. Aún más preocupante es la situación, ya que la empresa encargada de la obra se ha retirado de la localidad, y según relatan, los motivos serian la falta de pago.


En el repaso de las promesas de obras, siguen esperando además la iluminación en los accesos a Cerrito y Pueblo Brugo, anunciados a fines de Enero por el propio titular de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), Jorge Rodríguez, como inminente el comienzo de los trabajos. Obras menores que siguen esperando, aunque los riezgos por la falta de iluminación en rutas con canteros intermedios implican riezgos mayores en una via de alto transito.