El subjefe de la policía de Entre Ríos, Juan Ramón Rosatelli, recibió esta mañana en la Jefatura Central de Policía a los medios de comunicación antes quienes brindó detalles sobre la captura de Adrian Molaro. Tras la descripción de los operativos que dieron con el paradero del homicida, resaltó el trabajo profesional de sus dirigidos y la actitud de los familiares, quienes mantuvieron “la calma” y confiaron en la fuerza de seguridad.

Rosatelli dijo que el imputado por el crimen de Alexis Ceparo podría se r traladado en los próximos días, una vez que se cumplimenten los trámites judiciales entre los magistrados de ambas provincias que intervinieron en la orden de detención


Al referirse al trabajo de la comisión que estuvo siguiendo los pasos de Molaro dijo que, “habían hecho un trabajo muy prolongado, logrando establecer en primera instancia que el evadido Molaro había ingresado a Paraguay, estuvo en Asunción y luego de varios días de búsqueda regresaron en busca de nuevos exhortos el domingo a la noche”.


“El martes nuevamente partió la comisión policial y en un trabajo sigiloso pero constante de las escuchas telefónicas se establece que Molaro se movía con un teléfono que no era de su propiedad y comete un error, hace dos llamadas telefónicas desde Resistencia, Chaco y ya nosotros teníamos la presunción que éste no estaba en Asunción porque la policía de aquel país había prestado gran colaboración”, continuó.


“Establecemos quiénes eran las personas (a las que había llamado) y la comisión se comunica con uno de ellos, que tiene una pinturería y un campo. Molaro le había pedido para ver si le daba trabajo en la zona rural. Se presta el señor de la pinturería y accede al pedido de la policía de Entre Ríos, lo convoca y hoy aproximadamente a las 9 concurre Molaro en búsqueda de tener una entrevista con la persona interesada en tener un empleado”, contó el Subjefe.


Allí “los hombres de la policía de Entre Ríos lo estaban esperando y al verlo lo rodearon, lo detuvieron y se entregó sin ningún tipo de resistencia. Él tenía captura nacional e internacional y fue puesto a disposición del Juez de Instrucción de aquella localidad y se comunicó al Juez de Instrucción local, al doctor Garzón”, indicó.


El Sub Jefe policial indicó además que el aprendido  “no había cambiado en ningún aspecto” su fisonomía, que “en el momento de detenerlo” no estaba armado y que “no se conocían” con el dueño de la pinturería.


Ante una consulta de este medio sobre si existieron errores en la policía a no lograr la captura las primeras horas luego de sucedido el hecho, desestimó dichas opiniones y expresó “Trabajamos permanentemente con el Juez de Instrucción que ha tenido una enorme disposición. La institución policial no tuvo ningún error en la investigación, fue una investigación ardua, sumamente difícil, un hombre habilidoso en su forma de irse, de escurrirse. Utilizó distintos medios para llegar hasta donde había llegado y no permanecía muchas horas en los lugares donde estaba lo que hacía difícil a la hora de la llegada de la comisión policial”.