Sergio Roskopf de 43 años, productor agropecuario, tenía un tiro en la frente (el caño del arma quedó apoyado en el lugar del impacto). Su mujer, Karina Michelín de 38, había recibido 5 disparos: en la pierna izquierda, debajo de la nuca, en la parrilla intercostal derecha, en el antebrazo izquierdo y en la clavícula izquierda. Se descarta el móvil de robo porque en el inmueble había dinero en efectivo (varios miles de pesos) y costosos elementos, como celulares y televisores. Además, en la casa no había desorden alguno ni aberturas violentadas. Ambos residían en la localidad santafesina de Sauce Viejo pero eran oriundos de la zona de Aldea María Luisa.

Eran aproximadamente las 22:00 del sábado cuando un familiar llegó a la escena, en inmediaciones de la esquina que forman calle Uriburu y Pasaje de la Plaza de la localidad santafesina de Sauce Viejo. Fue al lugar porque la pareja no contestaba los llamados telefónicos y los encontró muertos en el patio, junto a la pileta.


Familiares y vecinos aguardaron la llegada de policías, y como el cuerpo inmóvil de la mujer estaba sobre un cable, los vecinos decidieron entonces cortar la luz de toda la finca.


Se trataba de Sergio Roskopf de 43 años, productor agropecuario, quien falleció con un disparo en el medio de su frente y a quemarropa (con el caño del arma apoyado en el lugar del impacto).


En tanto, su mujer Karina Michelín de 38 años, tenía cinco disparos en su cuerpo: uno en la pierna izquierda, uno debajo de la nuca, uno en la parrilla intercostal derecha, uno en el antebrazo izquierdo y el quinto en la clavícula izquierda.


El médico policial constató que los crímenes se produjeron entre el mediodía y las 15:00 del sábado, y los agentes de la Policía Científica verificaron que la mujer estaba fallecida y semidesnuda, y entre sus piernas estaba el cadáver de su esposo que también se encontraba en paños menores. La casa estaba completamente abierta; hallaron dinero en efectivo de ambos dentro de sus billeteras.


En primera instancia se presumió que Roskopf pudo asesinar a su pareja y luego quitarse la vida, pero surgen aquí varias dudas.


Por otra parte, el arma no fue hallada en la escena del crimen. Se presume que es una pistola calibre 22 que poco tiempo atrás había comprado el dueño de casa para defenderse, por una serie de robos que había sufrido en la propiedad. Sobre una mesa, la policía sólo encontró un cargador con municiones de ese calibre.


Por otra parte, se descarta el móvil de robo, porque en el inmueble había dinero en efectivo (varios miles de pesos) y costosos elementos, como celulares y televisores. Además, en la casa no había desorden alguno ni aberturas violentadas.


El fiscal de la Unidad Especial de Homicidios de Santa Fe, Jorge Nessier, estuvo presente analizando junto con las pesquisas policiales de la división Homicidios y del jefe de la UR 1 La Capital, comisario mayor Rafael Grau, las alternativas del suceso. La autoridad judicial ordenó el envío de los cadáveres a la morgue judicial para que los médicos forenses realicen la autopsia.


Los cuerpos del matrimonio llegaron a María Luisa en la tarde del domingo, para su velatorio


Michelín era hija de un productor tambero afincado sobre la ruta 12 a pocos kilómetros de María Luisa. Roskopf trabajaba en el Parque Industrial de Crespo.



Fuente: El Litoral.